UNA TRAICIÓN DIVINA
EL HEREDERO MENDIGO La mayoría de los hombres no tienen una relación con lo divino; tienen un síndrome de Estocolmo espiritual . Se les ha vendido la idea de que la magnitud de su fe se mide por el tamaño de su humillación. Se arrastran, piden permiso para respirar y se conforman con las migajas que caen de una mesa en la que, por derecho de sangre y contrato, deberían estar sentados presidiendo. Si eres, como dicen tus textos sagrados, " coheredero ", entonces tu posición actual no es un acto de piedad. Es una negligencia criminal contra tu propio potencial. El primer paso para esclavizar a un hombre es cambiarle el nombre a su cadena. Te llaman " siervo de Dios " porque suena noble, suena a sacrificio. Pero analicemos la lógica fría: un siervo no tiene propiedad. Un siervo no tiene legado. Un siervo solo tiene instrucciones. Sin embargo, el contrato original —ese que eliges ignorar para no tener que lidiar con el peso de la corona— habla de linaje. El linaje im...